Garde presentará este fin de semana en "Euskalsex", el I Salón Internacional Erótico de Euskadi que se celebrará en Bilbao, "Sex Jauna" (Mister Sexo ), su primer trabajo como director porno, una cinta de factura vasca, "rodada en Mutriku y Getaria", en Vizcaya y Guipúzcoa respectivamente, y que cuenta la historia "de un marqués y un mayordomo a la que hemos tratado de darle el cuerpo de las películas italianas y francesas del género, con una imagen cuidada", apunta el realizador.
El evento, que contará con exposiciones, actuaciones en vivo y la actriz "Cicciolina" como invitada de honor, "era necesario", según Garde y "puede servir para romper con ideas como que el porno es una guarrada, que lo manejan mafiosos y pervertidos y está relacionado con la prostitución. Somos gente normal, no somos raros", remarca. "Es un modo de mostrar el mundo del sexo y normalizarlo, una manera de recordar que estamos en el siglo XXI y una oportunidad para que el que quiera se acerque a él sin vergüenza", añade. "La cultura vasca ha sido siempre un poco conservadora. Puede que estemos un poco reprimidos. Desde luego, no somos cubanos", recalca.
Porno en euskera
Uno de los objetivos que se fija "Euskalsex" es potenciar el uso del euskera en el ámbito sexual, algo en lo que Garde no confía demasiado. "Tuvimos la idea de rodar una película en euskera, pero no cuajó porque es muy difícil encontrar actores que lo hablen, aunque la productora (la bilbaína Kimera Filmak) sigue barajando esta idea", indica. "Nos hubiese encantado encontrar algún Nacho Vidal de Mutriku, pero nada, ni uno", bromea.
Garde duda también acerca de su futuro como cineasta X, aunque ya tiene en el horno otra nueva cinta. "La rodamos el mismo equipo de 'Sex Jauna' y está en fase de montaje. En principio se iba a llamar 'Los terroristas también follan', pero ha habido gente que, al oír el título, se ha echado un poco atrás y todavía estar por decidir", adelanta. Tampoco está de acuerdo con el planteamiento según el cual las mujeres se van introduciendo cada más como consumidoras de estos productos. "Tengo una amiga que me dice que le gustaría dirigir una película porno para el público femenino, pero no creo que funcionase demasiado", sostiene Garde, quien confiesa que no se siente "ni orgulloso ni triste" de ser de los pocos, sino el único, director vasco que se dedica al porno. "Es algo en lo que nunca me he parado a pensar, aunque sí te digo que no suelo contar cuál es mi profesión porque las mujeres me miran con cara rara y los hombres me piden trabajo", ironiza.










