
Tras recibir el aviso, varios efectivos de la Guardia Civil, la Policía local y la DYA se trasladaron hasta el punto que había indicado el testigo. Al comprobar que había un cuerpo inmóvil en el agua, los agentes indicaron su ubicación exacta a la embarcación de Protección Civil-DYA para que acudiera a rescatarle. Mientras, los leves movimientos del mar fueron acercando el cuerpo hacia el interior de una cueva próxima a los acantilados de Luchana. Allí fue donde poco después uno de los miembros del equipo de salvamento sacó del agua el cadáver para introducirlo en la lancha. El peso del cuerpo, sin embargo, hizo necesaria la ayuda de otros dos compañeros para izarle.
Traslado a Valdecilla
Sobre las tres y media de la tarde la embarcación de rescate trasladó a la víctima hasta el puerto de Castro. Después de que la Policía Judicial de la localidad tomara las pruebas pertinentes, el cuerpo fue trasladado hasta el hospital Marqués de Valdecilla para practicarle la autopsia por orden judicial, según confirmó ayer un portavoz del del Ejecutivo central en la comunidad cántabra.
El equipo de Policía Judicial de Castro Urdiales instruye las correspondientes diligencias para averiguar las causas del fallecimiento. Según fuentes cercanas al caso, la posibilidad de que I.L.V. se precipitara al mar a consecuencia de un golpe de mar son casi nulas, ya que el agua estaba «en calma».
Este es el segundo pescador que fallece en lo que va de verano en Castro Urdiales. Hace menos de un mes, un vecino de Barakaldo de 58 años perecía tras caer al mar cuando pescaba chipirones en la zona de Los Najos, en Islares. En abril, otro vizcaíno, J.M.M.T., de 64 años, perdía la vida en Ajo en circunstancias muy parecidas.










