Los donantes recibieron como agradecimiento el clásico bocadillo, un refresco y otros pequeños obsequios como una entrada de cine y un globo de helio, que fue lanzado al aire para simbolizar la llegada de la sangre a la persona necesitada.
Aunque se espera captar a 4.000 nuevos donantes para cubrir la demanda de Vizcaya, el verano y las vacaciones juegan un papel en contra. Estas fechas registran un descenso de entre el 25 y el 35% del número de donaciones, lo que agrava la escasez de recursos. Las personas que deseen donar sangre pueden acudir al ambulatorio de la plaza Bombero Etxaniz y las unidades móviles de donación que recorren habitualmente la ciudad.










