
Representantes de Nekazalturismoa, asociación que aglutina a casi el 90% de todos los establecimientos rurales vascos, insisten en que «el ligero descenso detectado en todas las comarcas vizcaínas es una tendencia que se mantiene en toda Euskadi». A falta de valorar las causas, entre las que se citan la inestable meteorología, la carestía de la vida y los condicionantes socio-políticos, tras la ruptura de la tregua por parte de ETA, el colectivo confía en que «mejore la situación en lo que queda de mes y en agosto».
La oferta de plazas para este verano se ha visto incrementada en Vizcaya hasta un total de 867 con la apertura de seis nuevos alojamientos de turismo rural. Tres de ellos son agroturismos y se ubican en las localidades de Mallabia, Ibarrangelu y Zeanuri, mientras las otras tres casas rurales se reparten entre Orozko, con dos, y Amoroto.
Por comarcas, Urdaibai sigue liderando el ranking de ocupación, con un 49,15%, seguida del Duranguesado, un 44,25%. Los 15 establecimientos diseminados por la zona de Arratia-Nervión se sitúan en el último puesto, con un 31,60%. Las previsiones para el mes de agosto son más optimistas y sitúan al Duranguesado a la cabeza, con un 67,67%. Le sigue Urdaibai, con un 65%. En el lado opuesto se encuentran Las Encartaciones y Uribe Costa, que en ambos casos rondan un 42%.
Entre los turistas que deciden acercarse a Vizcaya atraídos por la oferta cultural, el paisaje y la gastronomía, los madrileños y catalanes son los más fieles. Los franceses conforman el mayor porcentaje de extranjeros que eligen el territorio para pasar unos días de vacaciones. No obstante, los vascos que se decantan por la tranquilidad y el trato personalizado que ofrecen este tipo de alojamientos rurales copan de nuevo el mayor número de plazas.










