
La composición, dada a conocer ayer en el pleno, cierra un importante paquete de nombramientos de la órbita municipal. Además, supone el colofón al controvertido desplazamiento de los partidos de la oposición en estas firmas.
En virtud de la Ley de Grandes Ciudades, aprobada por unanimidad en Bilbao en 2004, el Gobierno de Azkuna decidió restar peso al PP y el PSE en las sociedades públicas, aunque «garantizando su acceso a la información». Para ello les dejó con un único representante en cada firma -la ley también permitía su desaparición, una opción legal, pero de muy mala 'venta'-.
Si antes la representación era proporcional al número de concejales, ahora se ha retocado. De los nueve vocales que forman cada empresa -sólo cobran dietas los que no tienen dedicación exclusiva y su cuantía suele rondar los 60 euros por reunión- la elección de siete de ellos ha pasado a manos de los partidos del Ejecutivo con el siguiente argumento: «sí al derecho al control de la oposición, pero no derecho al gobierno».
José Ibarrola, excluido
No fue consuelo, pero el equipo de gobierno les anunció que tres de sus vocales serían nombrados por sus capacidades técnicas. Sin embargo, populares y socialistas se declararon ayer «decepcionados» tras conocer las identidades, ya que esperaban un perfil más «independiente» en algunos consejeros.
Sin citar nombres, Antonio Basagoiti (PP) acusó al alcalde de haber practicado el clientelismo político: «se nos prometió que serían de alta cualificación y aquí hay hermanos, amigos, ex concejales y afiliados». Txema Oleaga (PSE) denunció que, «salvo excepciones, se ha primado la estructura orgánica del PNV y EB en el reparto de sillas».
Para la oposición, algunas de las decisiones más polémicas son la exclusión del artista bilbaíno José Ibarrola de La Alhóndiga y la designación de un hermano del concejal de Empleo, Jon Sustatxa, en Bilbao Turismo.
Otros nombramientos significativos son el paso del director del Gabinete de Alcaldía, Andoni Aldekoa, al consejo de Cimubisa y el Arriaga -en esta última, al parecer, de forma temporal como apoyo a la nueva concejala de Cultura, Ibone Bengoetxea-. Azkuna también se ha reservado una 'butaca' en el teatro y La Alhóndiga, al igual que Oleaga. Basagoiti ha decidido no participar personalmente en ninguna firma. PNV y EB evitaron valorar en público las críticas.










