
GANADORES
Aunque la cita batió su récord en el número de participantes, no lo pudo hacer en cuanto al de capturas. De hecho, tal y como indicaban las previsiones, fueron bastante flojas comparadas con otras ediciones. «Los bancos de pesca se encontraban bastante lejos, a unas 50 millas de distancia a la altura de Santander y San Sebastián, y se han resistido», indicaron desde la organización, que corrió a cargo del club de pesca de atún de la villa turística.
Los marineros de bajura conocen bien esa situación, ya que de momento, en este ejercicio, la flota del Cantábrico ha pescado un 20% menos de lo que se había capturado el pasado año a estas alturas. De hecho, la de la temporada anterior fue una de las mejores costeras desde 1997 al superar las 18.800 toneladas. «Es una lástima que las capturas no hayan acompañado, porque repercute directamente en el donativo. Además, la jornada resulta menos entretenida, aunque no por ello deja de ser una ocasión ideal para disfrutar del mar», comentaron a su llegada a puerto varios de los participantes.
Las buenas condiciones meteorológicas para la navegación permitieron a los participantes avistar especies poco frecuentes como «cachalotes y delfines», señaló el patrón del 'Bakarrik Ez', Tomás Epalza. «Fue un buen día para navegar y pescar», añadió, aunque las piezas más deseadas escasearan.
Al atardecer, las embarcaciones llegaron a la Tala de manera progresiva y, antes incluso de descargar las piezas para proceder a su control, ya conocían, casi con exactitud, el resultado de sus más directos rivales. «En la mar se sabe casi todo, aunque no te puedes fiar porque algunos son muy tramposos. Sucede casi igual que con los recolectores de setas, que si saben donde están te mandan al lugar contrario», comentó uno de los patrones más veteranos.
Sin embargo, en esta ocasión la suerte no acompañó en exceso a los participantes. La media por barco se situó en unas cinco piezas. Nano Ruiz Olaortua, patrón del 'Bizartxu 2', fue uno de los que consiguió alcanzar ese número y por ello recibió aplausos por parte del público cuando las descargó. Los barcos que habían llegado antes a puerto trajeron menos y los congregados estaban expectantes. Otros patrones tuvieron más suerte y alcanzaron la veintena de capturas.










