Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
VIZCAYA
El galeón ruso
Un experto de San Petersburgo recala en Arrigorriaga para dirigir el montaje de un enorme barco infantil instalado en un parque
22.07.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Maxim Fogel trabaja en una empresa rusa de fabricación de parques infantiles y viaja por todo el mundo. Su cometido consiste en dar las directrices exactas para su correcto montaje. Sus indicaciones son fundamentales, aunque no habla una palabra de castellano o inglés. Hace unas semanas recaló en el puerto de Bilbao cargado con tres contenedores repletos de piezas de colores que, una vez montadas, han formado un espectacular barco de juegos que se ha instalado en el parque Lehendakari Aguirre de Arrigorriaga.

El Ayuntamiento se había encaprichado con esta estructura infantil y ya la tiene. Con la mediación de una traductora, Fogel orientó a los trabajadores de la empresa local Icolandia, encargada de instalar la embarcación, sobre cómo unir las decenas de piezas de este impresionante galeón de nueve metros de altura y seis de manga, que ya hace las delicias de los más pequeños.

La firma rusa KSIL -con sede en San Petersburgo- se ofreció para que uno de sus operarios viajara junto al barco y facilitara, así, su montaje. La empresa de Arrigorriaga, a su vez, contrató los servicios de una traductora, Olga Larrinaga. La joven, de 20 años, procede de Kiev, pero ha sido adoptada por una familia de la localidad vizcaína. Para esta estudiante de Bachillerato, que compagina las clases con los estudios de ruso e inglés en la Escuela Oficial de Idiomas, este trabajo es su primera incursión en el mundo de la traducción. «En los negocios es cada vez más importante. Y, a la vista de este caso, es fundamental en cualquier ámbito», explica Larrinaga.

«Por señas»

Ella fue, durante los tres días que se prolongaron las tareas de inicio de montaje, la única vía de comunicación entre Maxim y los operarios, que han seguido al pie de la letra las instrucciones del especialista ruso para resolver el enorme rompecabezas. Poco antes de su regreso a Rusia, y, tras la experiencia de Arrigorriaga, Fogel se comprometía a aprender inglés para facilitar la comunicación con las empresas extranjeras a las que asesora en el montaje de parques infantiles.

Y lo mismo ocurre con las firmas españolas que exportan sus productos. «Nosotros instalamos recintos para niños en Francia, Bélgica o los Emiratos Árabes. Compartir un idioma común facilita mucho el trabajo, aunque siempre queda el lenguaje universal de las señas», advierte Giovanni Geraci, responsable de exportación de Icolandia.
Vocento
SarenetRSS