Según indicaron fuentes municipales y de la Ertzaintza, un particular informó pasadas las once de la mañana de ayer del hallazgo de los peces, por lo que se avisó al Departamento de Medio Ambiente de la Diputación. La institución foral se encargará de retirar los peces e investigar si ha habido algún tipo de vertido que haya causado su muerte.
Entre 1998 y 1999 se repitieron varios episodios similares. Entonces, después de una investigación, se atribuyó la muerte de los peces a la falta de oxígeno en el agua. Sin embargo, un biólogo de la UPV, José Antonio González, advertía de la posibilidad contraria. Según un estudio que había realizado, el aumento del oxígeno del cauce que se consigue con la limpieza de la ría, podría exterminar parte de su flora y su fauna al reaccionar con los metales pesados.










