
La operación se dará a conocer hoy a partir de la una de la tarde, hora para la está prevista una rueda de prensa en Bilbao. Según fuentes de Tubos Reunidos y de Condesa, a esa comparecencia, acudirán representantes de Tubos Reunidos y está previsto que participe también, en principio, el consejero delegado de Condesa, Luis Uribarren, según manifestaron desde la empresa de Vitoria.
El grupo vitoriano Condesa, fabricante de tubos soldados, ultimaba ayer un acuerdo de integración en la compañía también alavesa Tubos Reunidos -fabricante en este caso de tubos sin soldadura-, lo que propiciaría el inicio de un proceso de concentración sin precedentes en este segmento de la actividad siderúrgica. Condesa se convertiría a partir de ahora en el eje de la actividad de fabricación de tubos en el País Vasco -cuenta además con una significativa participación en otra compañía clave del sector, como es Tubacex- al tiempo que ocuparía un lugar destacado en el ranking internacional.
Tubos Reunidos tiene su sede también en Alava, en la localidad de Amurrio, y al cierre de la cotización bursátil de ayer su valor ascendía a 1.095 millones de euros. El pasado año cerró el ejercicio con unas ventas de 585 millones de euros y tiene una plantilla de 1.700 empleados. Hace aproximadamente un año, el BBVA y varios de los principales accionistas de la compañía -en total representaban aproximadamente el 50% del capital- encargaron a Goldman Sachs el análisis de diversas opciones, así como una hipotética venta de este paquete.
Operación industrial
La operación planteada ahora, aseguran fuentes conocedoras del proceso, se enmarca dentro de aquella iniciativa, si bien con un alto componente industrial, al propiciar la unión de dos compañías que no compiten -los tubos sin soldadura y con soldadura tienen aplicaciones e incluso tecnologías de fabricación muy distintas- y que pueden generar algunas sinergias. BBVA se adelantó ayer a asegurar que permanecerá como accionista de la empresa.
Por su parte, el grupo Condesa, -propiedad de la familia Uribarren Iribecampos- ha experimentado en los últimos años un desarrollo espectacular, después de adquirir la estructura de producción de tubos que tenía Arcelor en Europa. Su facturación anual supera los 1.000 millones de euros y su plantilla se sitúa en torno a 2.200 trabajadores, con plantas de producción en Valencia Girona, Navarra, Asturias, Francia, Italia, Alemania, Marruecos e Italia, además de Vitoria
Los detalles de la operación serán analizados hoy por el consejo de administración de Tubos Reunidos, compañía que en las últimas semanas se había convertido en el centro de numerosos rumores sobre movimientos accionariales. La señal de que algo trascendente estaba a punto de pasar surgió a primera hora de la tarde de ayer, cuando la Comisión Nacional del Mercado de Valores decidió paralizar la cotización de Tubos Reunidos, ante lo que parecía ser un movimiento especulativo atípico. Las acciones de la compañía -que a lo largo de este año se han revalorizado casi un 18%, después de acumular dos ejercicios de subidas continuas-, habían aumentado un 4,8% a lo largo de la mañana.
Muchas variables
De la forma que se elija para materializar la operación dependerá no sólo el intercambio accionarial, sino también la nueva composición del capital social de Tubos Reunidos y una pieza clave: la hipotética obligación por parte de los propietarios de Condesa de lanzar una OPA sobre el resto del capital de la sociedad, en el caso de que supere el 30% de participación.
El proceso ha desencadenado ya todo tipo de rumores sobre el futuro, ya que Condesa tiene una posición destacada -posee el 18% de las acciones- en otra compañía siderúrgica vasca, Tubacex, que resulta complementaria. La especialidad de esta firma son los tubos sin soldadura inoxidables y es en la actualidad uno de los principales fabricantes mundiales de este tipo de productos. Se da la circunstancia de que también es una compañía alavesa, con sede en Llodio y que su fusión con Tubos Reunidos es una de las hipótesis más manejadas en el mercado financiero durante los últimos años. La integración de estas dos empresas fue un proyecto impulsado por el Gobierno vasco que no llegó a materializarse.






