
Según sus propios trabajadores, la cantera de Zaratamo se llenará, «previsiblemente, en menos de un año». La Asociación de Excavadores de Vizcaya ha alertado en numerosas ocasiones de la escasez de depósitos para el escombro, una advertencia «seria» que el colectivo acompaña de un requerimiento al Gobierno vasco y a los ayuntamientos vizcaínos para que habiliten nuevas escombreras ante una situación, la actual, que califican de «preocupante».
Hace poco más de un año los excavadores de Vizcaya auguraban problemas de espacio. Y eso que, por entonces, existían otros puntos de descarga -Forua, Zeanuri y el Superpuerto, entre otros-. Un año después sus demandas no han fructificado y «todo sigue igual», confirman desde la asociación, que engloba a 130 empresas y más de 3.000 trabajadores que buscan una solución «que no puede demorarse más».
El vertedero de Zaratamo registra a diario una actividad frenética. «Más de 100 camiones» se dan cita en la zona cada hora para descargar, lo que ocasiona «largas colas y retrasos de hasta tres horas y media», según los excavadores. Fuentes de la empresa Hamarbat, encargada de gestionar la escombrera, reconocen la necesidad de nuevos emplazamientos. «Para nosotros sería un desahogo», señalan.
La cantera de Zaratamo tiene capacidad para un millón de metros cúbicos de material. Allí se almacena desde hace tres años tierra y rocas, que ocupan ya tres cuartas partes de esta superficie. Ante esta situación, muchos excavadores se ven obligados a «buscarse la vida». «Rellenan terrenos de agricultores, apilan temporalmente la tierra junto a las obras e, incluso, descargan en Álava o Cantabria, con el consiguiente perjuicio económico que eso les supone».
27 canteras
En un intento por paliar la escasez de vertederos, el Gobierno vasco presentó el pasado año un estudio que revelaba la existencia de hasta 27 canteras capaces de resolver la falta de escombreras en Vizcaya. Diversas razones han empujado a los ayuntamientos, las administraciones encargadas de conceder la licencia definitiva, a paralizar los proyectos viables.
La consejería de Medio Ambiente del Gobierno vasco, entre cuyas competencias no se incluye la regulación de los vertederos de tierras, reconoce «ser consciente» del problema, que, de persistir «puede llegar a paralizar obras en marcha». Por ello, advierten de que el problema debe ser abordado conjuntamente con las administraciones locales. «Solos no podemos», aseguran.
Tras una primera toma de contacto el pasado mes de abril, los excavadores pretenden reunirse en septiembre con el Gobierno vasco. Su idea es promover puntos de descarga en todas las comarcas de la provincia con un plan de gestión que «minimizaría el impacto medioambiental» y permitiría tener nuevas zonas de descarga.










