
El nacionalista Xabier Agirre ha sido elegido a última hora de esta tarde diputado general de Alava por un solo voto. Agirre ha obtenido 16 votos procedentes de los 14 junteros jeltzales y los dos junteros de EA, el popular Javier de Andrés se ha quedado con los 15 apoyos de otros tantos procuradores de su partido y el socialista Txarli Prieto ha conseguido el voto del único juntero de EB para lograr también 15 votos. Los cuatro representantes de ANV han votado a su candidato Aitor Bezares y el juntero de Aralar ha optado por la abstención.
La decisión de EB de respaldar a Prieto pese a haber avalado con su firma la candidatura de Agirre ha constituido la principal sorpresa de la sesión y contribuye a erosionar el tripartito como fórmula de gobernar las instituciones vascas. EB facilitó hace unas semanas al PSE la presidencia de las JJGG de Guipúzcoa, llegó a un acuerdo con PP y PSE en la Mesa de las JJGG de Vizcaya y ha dado hoy un nuevo paso en este camino.
Incertidumbres
El pleno ha comenzado sin ninguna certeza sobre su desenlace y los tres candidatos con posibilidades han exhibidon una gran firmeza a la hora de mantener sus respectivas posiciones. De Andrés, Prieto y Agirre han subido a la tribuna y han defendido su legitimidad para aspirar a liderar la Diputación de Alava con distintos argumentos, y han confirmado su voluntad de pelear hasta el minuto final. Agirre partía con los 18 votos de PNV, EA y EB, De Andrés con los 15 apoyos del PP y Prieto con los 14 votos del PSE, y el candidato nacionalista contaba con la ventaja inicial de saber que si nadie movía ficha resultaría elegido como finalmente ha sucedido.
Sin embargo, y a pesar de conseguir imponerse a los otros aspirantes, el guión no se ha desarrollado exactamente tal y como esperaba Agirre. Agirre ha pronunciado su discurso con la idea de que contaba con 18 votos, 14 del PNV, 2 de EA, 1 de EB y 1 de Aralar, pero en el transcurso de la sesión ha visto cómo desaparecían dos de estos apoyos. EB y Aralar anunciaron el pasado martes que condicionaban su respaldo a Agirre a que llegara a un acuerdo "transversal" con los socialistas y dejaron la puerta abierta a un "plan B" en caso de dicho acuerdo no fuera posible. EB y Aralar pusieron en marcha hoy este plan B y sus portavoces dejaron caer en su primera intervención en el pleno que podrían apoyar al candidato del PSE por afinidades programáticas.
El portavoz de EB, José Miguel Fernández, ha confirmado este movimiento en el turno de réplica, pero Aralar se ha echado finalmente atrás y ha adelantado que se iba a abstener para mostrar su descontento con PNV y PSE. Los nacionalistas han criticado con dureza a EB. Agirre ha acusado a la coalición de izquierdas de "deslealtad", "desertores" y buscar la entente con el PSE para conseguir "puestos. Para nosotros la ética, el respeto a la palabra dada, la legitimidad y la capacidad de entendimiento son conceptos absolutamente fundamentales, mientras que ustedes parecen haberlos olvidado para desgracia de su electorado".
Gobernar en minoría
El candidato del PNV ha pronunciado estas palabras en un momento en el que temía que la Diputación de Alava podía quedar en manos del PSE. Y es que si Prieto hubiese conseguido convencer a Aralar para que le diera su voto, habría tenido opciones de empatar a 16 votos con Agirre y haber sido investido diputado general al ser el candidato más votado en las elecciones. No obstante, la estrategia de Prieto hubiera fracasado ante la decisión de ANV de prestar un voto a los nacionalistas para impedir la llegada del PSE a la institución foral.
Agirre afronta ahora el reto gobernar en franca minoría -dispone del de 16 de 51 junteros-, aunque la necesidad de estabilidad que tienen los socialistas en el Ayuntamiento de Vitoria puede facilitarles las cosas. A medio plazo la lógica indica que PNV y PSE se apoyarán mutuamente para dar estabilidad y garantizar la gobernabilidad de las dos instituciones más importantes de Alava .











