
CRONOLOGÍA
LAS DECLARACIONES
La renuncia tiene un indudable calado político y social. Deja en el cajón una operación que ya tenía plazos -finales de 2009- y que contaba con el respaldo del Departamento de Vivienda del Gobierno vasco, cuyo viceconsejero, Javier Dean, llegó a firmar un convenio con el anterior equipo de gobierno. Y entierra uno de los legados más sonados del anterior Ejecutivo municipal, liderado por el peneuvista Iñaki Zarraoa con el respaldo de EA y EB, entonces sus socios. Además de desatar una tormenta en la bancada de la oposición, el proyecto recibió duras críticas por parte de los vecinos.
Los residentes protestaron por la desaparición del que consideran el último pulmón verde de Getxo. La alarma se extendió al salir a la luz un informe que preveía el derribo de 80 caseríos para hacer realidad la promoción. En la calle, el proyecto provocó una manifestación, a la que acudieron más de 2.000 personas. En el salón de plenos, fue motivo de duros enfrentamientos entre Zarraoa, los vecinos y los grupos del PP y el PSE.
Su sucesor, Imanol Landa, hizo oficial ayer la retirada del proyecto, tras haberse desmarcado de la operación en época electoral al apostar por «una significativa» reducción de viviendas. Landa justificaba ayer su renuncia así: «En coherencia con las promesas que realizamos durante la campaña y para despejar cualquier duda sobre nuestra voluntad de cumplir con este compromiso».
Para acabar con la desconfianza entre vecinos y partidos, el nuevo Gobierno municipal ha decidido invalidar el acuerdo del anterior mandato, con el objetivo de «allanar el camino hacia una reflexión serena sobre el futuro de Getxo y tranquilizar a los vecinos de Andra Mari que percibían el proyecto como una fuente de inquietud y preocupación».
«Cerramos una etapa»
El alcalde aseguró que con este paso «cerramos una etapa». «Lo sucedido en el último año debe servirnos para tomar buena nota de lo que hay que mejorar y ahora estamos ante un nuevo escenario cuya clave será el diálogo permanente con los agentes implicados: desde los residentes y propietarios al resto de fuerzas políticas». Landa apeló también a la responsabilidad de la oposición: «Estamos hablando de definir qué modelo de ciudad queremos y ahí no caben estrategias políticas».
Landa recordó cuál es su propuesta: hacer un diagnóstico de las necesidades de vivienda y acordar el proyecto resultante que, en principio, no debería incluir nuevas construcciones en la franja litoral delimitada por la costa y la carretera de Zientoetxe.
Las reacciones políticas no se hicieron esperar. Marisa Arrúe (PP) se felicitó de que «al alcalde le haya entrado la sensatez que le faltó cuando aprobó el proyecto porque él estaba en aquel equipo». Sin embargo, dudó de que Landa «vaya a tener autonomía para diseñar el Getxo que queremos, al margen de la Diputación».
Por su parte, Luis Almansa (PSE) también valoró la retirada del plan: «Es lo que reclamábamos para que el cambio en el PNV fuese creíble». Por el contrario, Ezker Batua, valedor del plan anterior tanto en el Ayuntamiento de Getxo como en la consejería de Vivienda, cuestionó la renuncia. Su portavoz municipal, Iñaki Urkiza -hoy en la oposición-, calificó la decisión del mandatario del PNV de «populismo barato»: «Landa dice lo que los vecinos quieren oír sin tener en cuenta las necesidades de vivienda».










