Manuel Ignacio G.S. apenas llevaba mes y medio trabajando como empleado autónomo para una empresa de Bilbao, que ayer desarrollaba tareas de deforestación en un pinar de Zaldibar. Alrededor de las 16.30 horas, un árbol que estaba talando el operario ecuatoriano «debió de realizar un movimiento extraño al caer y le golpeó», según explicaron sus compañeros.
A sólo unos metros del accidentado se encontraba un arrastrador zaldibartarra que, «al oír la motosierra en ralentí», acudió a ver que sucedía y encontró a Manuel Ignacio todavía con vida entre dos pinos. Los servicios de emergencia de la DYA de Durango y de una 'uvimóvil' trataron de reanimar al trabajador, pero finalmente falleció en el mismo lugar de los hechos. El ecuatoriano, que llevaba en España cerca de seis meses, ha dejado cuatro hijos en su país de origen.
Trimestre negro
En su relato de los hechos, el trabajador zaldibartarra recordó cómo hace tres meses falleció su amigo Pedro María L.M., de Berriz, al caerle una rama en la nuca mientras deforestaba un monte en el municipio guipuzcoano de Oñati. También en Bedia, otro leñador murió en su puesto de trabajo el pasado 28 de junio. En sólo tres meses se han registrado tres muertes en el sector de la tala forestal.









