
Pero no todas las localidades se ponen ahora a la venta porque algunas tienen propietario. Pagando entre 72 y 540 euros, el aficionado puede hacerse con los derechos de un asiento durante 20 años. El plazo de los titulares para retirar sus abonos comenzó el 9 de julio y acabó el 20 de ese mes.
El número de entradas en propiedad ha aumentado considerablemente en los últimos años, hasta hacer que el «90% de las localidades de sombra» tenga dueño, según explicó el gerente de la plaza, Javier Heppe.
Como el año pasado las entradas sueltas de sombra se agotaron, los aficionados han reservado con antelación los abonos para todos los públicos. Las taquillas para adquirir billetes sueltos se abrirán el próximo 6 de agosto.
Heppe explicó que la gente «no debe asustarse» porque hay «localidades estupendas desde donde se puede ver fenomenal», aunque estén al sol. El gerente aseguró que los aficionados «no se van a quedar sin toros porque no haya sombra». Además, recordó que si la tarde está nublada, «las entradas se equiparan». Y «para los desilusionados» anunció que a partir de septiembre «pueden hacerse propietarios de sol y, en cuanto haya bajas de sombra, serán los primeros en poder optar a ellas».










