Una dotación de Bomberos, con nueve efectivos, tuvo que romper las vallas que separan el polígono industrial de la falda del monte para acceder a la zona incendiada. La dotación de la base de Artaza, en Leioa, tardaron tres horas en sofocar las llamas, que redujeron a cenizas aproximadamente dos hectáreas de monte bajo y matorral. Para las 15.30 horas, el peligro había terminado, pero no el sobresalto que se llevaron algunos vecinos e, incluso, los políticos locales. «No fue necesario el desalojo de ninguna vivienda, ya que se trata de una zona privada de repoblación forestal», explicó Ana Landa. La alcaldesa presenció en directo un incendio «que, afortunadamente, no ha tenido consecuencias».
La concejala local Izaskun Zubiaur reconoció que al principio «el denso humo negro ha causado alarma, pero no ha sido más que eso. Se ha quedado en un susto». Casualmente, en esta zona de monte bajo se registran incendios con relativa frecuencia. Cerca del área afectada hay industrias, alguna de las cuales tiene depósitos externos de productos plásticos, un material muy inflamable.









