
Esta ha sido la primera vez que la Academia de Cine de Nueva York aterrizaba en España y, debido al éxito de la experiencia, está estudiando la posibilidad de instalarse de forma permanente en la capital vizcaína para impartir cursos de un año de duración. Todo un triunfo para Creativity Zentrum, la empresa que se creó para promover la industria de la creatividad a través de alianzas internacionales. Su presidenta, Lucía Marzo, aseguró ayer que la propuesta se concretará «aproximadamente dentro de un mes». Bilbao se convertiría así en un «referente del sector cinematográfico», con tanto que ofrecer como París o Londres.
Los estudiantes opinan
Uno de los objetivos es evitar la «fuga de talentos». Igor Llaguno, alumno de 'Acting', tuvo que trasladarse a Madrid porque «aquí no había nada». También la actriz Leire López se fue a la capital, donde estuvo un año en la escuela de Cristina Rota: «Me gustaría más vivir en Bilbao así que ¿a ver si convenzo a los de la Academia de Nueva York!». Si finalmente el proyecto no cuaja, Leire buscará «otra cosa» para seguir formándose. «En esta profesión muchos se mueven por contactos, pero es fundamental tener buena formación», advierte.
Ainhoa Areitio, de Maruri, otra alumna del curso, cree que a la ciudad «le viene muy bien todo lo artístico», pero no se inscribiría en nuevos cursos: «¿Tengo que ponerme a currar!». Cursó Arte Dramático en Cuba durante cinco años y piensa que, si sigue estudiando, puede perder oportunidades.
Aitor Santos, como casi todos, está «a ver qué pasa». «Hoy se termina el curso, mañana estoy en el paro», bromea. Se licenció en Comunicación Audiovisual, algo que «abre muchos campos», aunque su «pasión es el cine». Por eso se apuntó a las clases de «Digital Filmmaking» y, pese a no estar seguro de cómo, confía en que acabará trabajando en algo que le permita «contar historias».
Lo que más agradecen los alumnos es que el curso haya sido «práctico». Algunos han trabajados hasta «18 horas seguidas». Creen que, si habría durado más, tampoco hubiera sido «tan intenso». «Se nota que son americanos y que allí el cine es una industria de una enorme importancia», explica Leire Pérez. Michael Unger, director del curso, aseguró que Bilbao es una de las ciudades que mejor «acoge al mundo del cine».










