El presidente de AMA, Antonio Vilela, denunció ayer en la presentación del recorrido de la III Marcha a Santander, que los delitos penales de prevaricación y cohecho «rara vez se aplican». «Un ejemplo de esto es Cantabria con 23 sentencias de derribo y ni un solo imputado», señaló Vilela.
Más de medio millar de viviendas ubicadas en Argoños, Arnuero, Liencres y Escalante serán derribadas. Los propietarios -de los 4.000 afectados en Cantabria en torno al 65% son del País Vasco, según datos de la asociación-, luchan desde hace años para evitar que los dictámenes judiciales de demolición se ejecuten.
Recorrido
Los 40 kilómetros a pie que recorrerán los participantes en la marcha estarán divididos en dos etapas. Mañana tendrá lugar la salida, a las 9 horas, desde el Ayuntamiento de Argoños , municipio con mayor número de sentencias de derribo por metro cuadrado que afectan a 262 viviendas. Continuará por Arnuero, localidad costera donde ya se han sacado a concurso el derribo de los primeros bloques de los 144 apartamentos enclavados en la urbanización El Encinar, hasta llegar al polideportivo de Latas, en Somo.
La segunda etapa partirá el lunes, a las diez de la mañana, para dirigirse a Santander. Una vez en la capital cántabra, los participantes se trasladarán al Parlamento regional, donde serán recibidos por su presidente, Miguel Ángel Palacios. Posteriormente se desplazarán hasta la sede del Gobierno regional, donde a las 12.30 horas una representación de AMA se reunirá con el Consejero de Vivienda, José María Mazón. Los miembros de la asociación esperan también ser recibidos por la vicepresidenta del ejecutivo cántabro, Dolores Gorostiaga. Con estos encuentros, los afectados quieren hacer llegar a los poderes públicos la situación de «desamparo» que padecen. «Queremos soluciones, no palmaditas en la espalda», señaló el presidente de AMA.










