
La decisión de firmar el convenio responde al hecho de que ambas entidades tienen una larga trayectoria en el ámbito de Obra Social, por lo que la búsqueda de alianzas estratégicas «es la manera más eficaz de optimizar recursos». Además de definir proyectos concretos para el próximo ejercicio, el convenio establece tres áreas de colaboración estratégica: «la acción social, la educación y participación social, y la cultura». El acuerdo contempla la aportación de 90.000 euros por parte de la BBK para facilitar la inclusión social de personas en pobreza extrema y sin vivienda, además de otros 20.000 para el proyecto de acompañamiento y apoyo a mayores no dependientes, que tiene como objetivo «aliviar su soledad sin privarles de su autonomía». La caja vizcaína también pondrá a disposición de Cáritas 30 becas de acceso al primer empleo para personas en riesgo de exclusión y aportará 10.000 euros más para la edición de la revista Bihotzez, que tendrá como finalidad «concienciar a la población sobre las diferentes situaciones de exclusión social y sobre la necesidad de compromiso».
Subvenciones
El convenio recoge además otras colaboraciones entre la BBK y distintas instituciones diocesanas, como la Residencia de Venerables Sacerdotes de Begoña, a la que destinará 80.000 euros; los programas de la Fundación Gizakia, que recibirá 47.000 euros para el apoyo a familiares de drogodependientes; o las actividades de la Asociación Bidesari de Pastoral Penitenciaria, que recibirán subvenciones por valor de 54.480 euros para diferentes proyectos. En el ámbito cultural, la caja vizcaína continuará su colaboración con el Instituto Labayru y buscará nuevas formas de participación en otras actividades de esta índole, desarrolladas por los distintos servicios diocesanos que operan en este ámbito de la cultura.










