
Marisa Arrúe y Luis Almansa, portavoces del PP y PSE, respectivamente, destacaron que «nuestra unión ha creado una nueva mayoría en Getxo», e insistieron en que «el PNV no ha tomado ni una sola decisión en lo que llevamos de legislatura que no haya sido forzada por la oposición». Con estas declaraciones, los dos grupos municipales más críticos con el proyecto de Andra Mari buscarían restar el protagonismo obtenido por el alcalde, el jeltzale Imanol Landa, desde que anunció que descarta la operación urbanística de 8.300 pisos y que se abre una nueva etapa de «diálogo». «Los últimos acontecimientos pueden dar la sensación de que el equipo de gobierno ha tenido la iniciativa y no es así», advirtió Almansa.
«Están en minoría»
Populares y socialistas pusieron como ejemplo el pleno de ayer. En la sesión, el PNV decidió sumarse, mediante mociones urgentes, a los puntos del orden del día impulsados por la oposición y que, por tanto, tenían garantizada su aprobación. Fueron los casos de la paralización de la expropiación de unos terrenos propiedad de los vecinos de Villamonte y de la creación de una comisión sobre el futuro de Andra Mari. Ambos se aprobaron por unanimidad.
PP y PSE matizaron que desconfían del nuevo talante del PNV en Getxo, tras el giro anunciado por Landa al polémico proyecto urbanístico, que contemplaba construir 8.300 viviendas. «No han tenido más remedio que adherirse y apoyar las medidas. Están en una minoría clarísima», advirtió Arrúe.
Sin olvidar la orden de su partido de no pactar con el PP, Almansa se mostró partidario de «plantear una moción de censura para llevar a cabo el cambio en Getxo», siempre «cambiase la postura del PSE» y avalara el pacto. Arrúe no pareció tan dispuesta y descartó «una medida de ese tipo»: «Hace dos meses tuvimos la oportunidad del cambio, pero ahora no sería serio».










