
Antes, le tocará el turno a los pisos protegidos promovidos por el Gobierno vasco. Serán 106 viviendas distribuidas en dos bloques y acogerán en gran parte a las familias afectadas por los trabajos. La construcción de los primeros 59 inmuebles arrancará después del verano para dar el pistoletazo de salida a la reforma urbanística.
Hace unos días, la Administración autonómica adjudicó las obras a una empresa y ahora sólo falta la licencia municipal. El coste del proyecto asciende a 5,4 millones de euros y, según informaron fuentes de la consejería de Vivienda y Asuntos Sociales, la operación se prolongará «durante 24 meses».
Para más adelante quedarán los restantes inmuebles. «A pesar de que aún no han salido a concurso público, los trámites empezarán en poco tiempo», matizó un portavoz del Departamento vasco liderado por Javier Madrazo.
En cualquier caso, toda esta rehabilitación en profundidad queda a expensas de los derribos. Bilbao Ría 2000 se pondrá ya manos a la obra, mientras que las 91 familias afectadas son realojadas definitivamente en un bloque de pisos de Urban-Galindo. El Ayuntamiento baracaldés ya ha dado su beneplácito a dichas tareas de demolición.
Lo que aún queda por ultimar es el proyecto de urbanización de este sector, lo que afecta a una superficie de 23.667 metros cuadrados. La mayor parte -9.200- serán de uso residencial, mientras que habrá 2.800 para el comercio. «Ría 2000 sacará a subasta el suelo y será la constructora que se lleve el gato al agua la que se encargará del rascacielos», apuntó el director municipal de Urbanismo, Pedro Jáuregui. El resto de la operación correrá a cargo de las diferentes instituciones implicadas.
Esta regeneración incluirá una gran plaza de 8.348 metros cuadrados y dos niveles en el entorno del antiguo edificio de oficinas de Altos Hornos. Esto permitirá que la calle Pormetxeta pase a tener una configuración «en rampa».










