La declaración de Patrimonio de la Humanidad ha sido doblemente positiva para el Puente Colgante. Además de convertirlo en icono turístico de relumbre internacional, le ha permitido entrar en un selecto club donde sus integrantes optan a ayudas específicas para su conservación. El Transbordador de Vizcaya no ha desaprovechado la oportunidad. En cuanto pasó la vorágine de actos y reconocimientos que provocó su declaración, la compañía analizó las posibilidades que se le abrían y descubrió que el Ministerio de Cultura tiene reservada en exclusiva una subvención a los 39 bienes del territorio español que gozan del mayor grado de protección mundial.
Sin dudarlo, la empresa remitió al Gobierno central el proyecto informático que garantizará el mantenimiento de la estructura, valorado en 144.000 euros. El Ejecutivo ha atendido esta demanda y ha consignado para el puente una partida de 100.000 euros.
En el último año, el número de visitantes que ha recibido Portugalete ha crecido más de un 50%, gracias al tirón del puente.