
MEDIOS EN ARRILUZE
Principalmente se remolca a veleros o lanchas de recreo que se encuentran con problemas técnicos en alta mar. Una de las causas más comunes es la parada del motor por sufrir una avería. Los rescates de este tipo se multiplican, sobre todo, en verano. «Tan sólo en una semana, hemos llegado a realizar ocho remolques de embarcaciones por esta causa», aseguró Aitor Atxa, responsable de la sección marítima de la asociación de salvamento.
A la deriva
Lo que se mantiene en el mismo baremo es el número de embarcaciones a la deriva, que suman un 6%. De entre el resto de acciones realizadas por el equipo de salvamento con base en Getxo, casi la cuarta parte se efectúa por las asistencias preventivas a eventos festivos y deportivos. El otro 21% restante corresponde al propio aprendizaje y a las prácticas que realizan los voluntarios. Son salidas al mar cuya finalidad es el adiestramiento de las tripulaciones para casos de emergencia.
Con estos datos, no es extraño que Atxa asegure que «la proporción de actividad es muy importante». No en vano, las competiciones de los clubes deportivos náuticos se suceden cada fin de semana. «Para hacerse una idea, el año pasado se realizaron alrededor de 40 salidas de este tipo y hemos llegado a hacer cuatro asistencias preventivas en un día», confesó Atxa. Entre otros deportes acuáticos, la vela está en auge e igual que la oferta de amarres en Vizcaya se ha multiplicado, también las competiciones, como es el caso de las organizadas por el Real Club Marítimo del Abra.
La retirada de objetos peligrosos para la navegación también forma parte de su. En estos casos, la alerta llega a través del servicio de Control de Tráfico del Puerto de Bilbao.










