La depuradora de Ambasaguas, instalada junto al río Carranza, es la responsable de tratar los vertidos de una empresa láctea ubicada a 500 metros. Para KZ la gestión de los residuos no se está realizando correctamente, ya que «no existe coordinación entre lo que unos vierten y lo que la depuradora trata». Por su parte, IC ha solicitado la creación de una comisión de estudio de este asunto. «El contrato termina en 4 meses, y habría que mirar las deficiencias que presenta el servicio», advirtió Ahedo.
La oposición no pudo sacar adelante su propuesta en el pleno, pese a que empató con el equipo de gobierno en la votación para anular el contrato. La baja médica del alcalde y la inhibición de los dos ediles vinculados a la planta equilibró las fuerzas. El empate deberá deshacerse en otra sesión plenaria.










