Es el caso de Durango, donde el expediente de las expropiaciones para el primer tramo vizcaíno de la 'Y' ferroviaria que se va a acometer «fue enviado el 9 de julio y entró en el registro municipal el 23, junto con una nota en la que se recomendaba que la exposición al público no comenzara hasta el 1 de agosto», según denuncia Maeztu.
Este «premeditado» retraso buscaría, a juicio del mismo concejal, aprovechar el éxodo vacacional veraniego «para que se entere el menor número de gente posible y, en consecuencia, se presenten menos alegaciones».
21 meses de obras
Adjudicado por un importe de 50 millones de euros, el plazo de ejecución del tramo Durango-Abadiño, de 3,52 kilómetros, tendrá un plazo de ejecución de 21 meses. El trazado contempla la construcción de los viaductos de Untxilla y Mañaria, de 300 y algo más de 600 metros de largo, respectivamente.
Los dos municipios más afectados por la expropiación forzosa de los terrenos necesarios para llevar a cabo estas obras serán Abadiño, con 130.726 metros cuadrados, y Durango, con casi 100.000. En el caso de Izurtza serán 12.000, mientras que Iurreta apenas se ve afectado por este ramal, aunque sí por el que unirá Durango con Amorebieta.
El plazo de exposición al público durará 15 días hábiles, a partir de los cuales, y una vez que se resuelvan las alegaciones, comenzarán las expropiaciones. Este trámite obligará a demoler una estación propiedad del Ayuntamiento de Durango y un caserío ubicado junto a las piscinas de Tabira. Esta vivienda unifamiliar fue antiguamente un molino.
El concejal durangués de Aralar reconoció que «una vez que hemos llegado a este punto, legalmente se puede hacer muy poquito ya. Ahora todo queda en manos de la resistencia social», concluyó.










