
Azkuna salió al paso de las quejas vecinales sobre la proliferación de incendios en el barrio de San Francisco, que los residentes han vinculado con la abundancia de 'pisos patera' y de viviendas tuteladas por ONG y servicios sociales. El alcalde apuntó que, «pese a lo que hemos tenido que oír», el mayor número de siniestros de este tipo se registró el año pasado en el distrito de Abando, mientras que Ibaiondo (que comprende zonas como el Casco Viejo, San Francisco, La Peña y San Adrián) ocupó el segundo lugar en la lista. También insistió en que no hay «ningún 'piso patera'» en los bloques de Dos de Mayo dañados por el fuego, si bien pidió a los ciudadanos que presenten una denuncia cuando les conste la existencia de uno de estos alojamientos. «El Ayuntamiento no tiene varitas mágicas», comentó.
El regidor se refirió también a la investigación de la Ertzaintza, que apunta a que el incendio fue «fortuito» y se debió, «como casi siempre», a un descuido, y aseguró que «no tiene nada que ver con la Posada de los Abrazos». Contradijo así la versión de los vecinos, que relacionaron al presunto responsable del suceso con aquel otro fuego que mató a tres personas en marzo de 2006.
Personal de Surbisa estuvo ayer apuntalando los dos bloques quemados y sacando escombro de su interior. El Ayuntamiento habilitó en la calle San Francisco una oficina de atención a los afectados, por la que pasaron 20 de las 23 familias afectadas.
Tanto el PP como el PSE se refirieron ayer a las secuelas del incendio. Carlos Díaz reprochó que sólo se haya enviado a un hotel a dos personas, mientras que las otras 15 realojadas por el Ayuntamiento están en el albergue para indigentes de Elejabarri: «En incendios anteriores en otras zonas, los afectados fueron alojados en hoteles. Los de San Francisco no son vecinos de segunda», criticó. Por su parte, Txema Oleaga anunció que pedirá la comparecencia de la concejala de Urbanismo y el presidente de la Mesa para la Rehabilitación.










