
La marcha repentina de Chayanne reaviva el fantasma de las suspensiones de conciertos en la Semana Grande, un mal que parece endémico. El público ha visto resignado cómo se caían del cartel un año sí y otro también algunas de las actuaciones más esperadas, sean las inaugurales, las estrellas o las llamadas de tirón internacional, aunque estas últimas hayan desaparecido ya. El Consistorio ha renunciado a ellas en esta edición, pese a que eran las que hacían del programa musical de la Aste Nagusia algo especial, extraordinario -pocas ciudades, por no decir ninguna, se pueden preciar de haber ofrecido gratis a los aficionados a Pet Shop Boys, Turbonegro, Manu Chao, Iggy Pop, Carlinhos Brown o Simple Minds-. Sin embargo, estos artistas también son los más difíciles de contratar para unas fiestas.
Con permiso de Mago de Oz y Miguel Bosé -y por qué no, de Barón Rojo-, Chayanne estaba llamado a ser uno de los puntales musicales de la Aste Nagusia. De hecho, su actuación estaba anunciada el primer sábado en Botica Vieja. La cancelación del artista portorriqueño, que venía a presentar 'Mi tiempo', obligará de nuevo al Ayuntamiento a trabajar contra el reloj para contratar «lo antes posible» a un sustituto de garantías, tras haber intentado sin éxito 'bailar' las fechas de Bosé. En Málaga también se han quedado sin Chayanne -comenzará su gira el 24 de agosto, en vez del 10-, mientras que en Vitoria han podido retrasar la fecha de su recital.










