Lo cierto es que ahora hay uno o varios cacos sueltos por Vizcaya con un aparato absolutamente inútil. «Si no está integrado en la red no vale para nada», explica Raúl Díaz, el técnico de la empresa Auriga, que ha instalado el sistema. «Puede parecerse a una televisión o a un GPS tradicional, pero es un trasto totalmente inservible. Eso lo decimos para que los ladrones no vuelvan a actuar, que igual creen que llevamos una joya a bordo, pero realmente es algo que no tiene ningún valor fuera del taxi», apuntaba otro miembro de esta asociación profesional.










