Este fenómeno, que podría traer vientos de hasta 70 kilómetros por hora asociados, suele afectar sobre todo al litoral, por lo que aquellos vizcaínos que acudan a los arenales deberán permanecer muy atentos a las indicaciones de los socorristas y las autoridades. Por el momento, el Departamento de Interior del Gobierno vasco ya ha puesto en marcha el protocolo previsto para prevenir estas situaciones y ha avisado a los municipios costeros y al personal de las playas.
De producirse finalmente, sería la segunda galerna de este verano. La primera obligó el pasado 15 de julio al desalojo precipitado de miles de bañistas y al rescate de dos embarcaciones.









