
LOS DATOS
La compañía guipuzcoana ha sido la que mejores condiciones presentó al concurso público promovido por el Ayuntamiento. Se compromete a levantar el nuevo equipamiento en 20 meses y con un presupuesto de 6,1 millones de euros, un 20% menos que el precio de licitación inicial. «Había otra firma que lo hacía todavía por menos dinero, pero hemos considerado su oferta como una baja temeraria y la hemos rechazado», explican fuentes municipales. El hecho de que Brues y Fernández ya haya desarrollado otros proyectos en Portugalete y sus 70 años de experiencia en el sector sirvieron como aval definitivo.
Para construir el aparcamiento se utilizarán los 1.050 metros cuadrados de suelo liberados tras el derribo de las antiguas piscinas climatizadas del polideportivo Zubi Alde. Tendrá cinco plantas, de las que tres se venderán en régimen de propiedad a residentes de la zona, una práctica por la que se decanta el Ayuntamiento en los últimos tiempos.
Los dos pisos restantes, con capacidad para unos 170 vehículos, se reservarán para abrir el segundo parking rotatorio de la localidad. Este servicio de alquiler por tiempo de estancia se complementará así con el que la institución local inaugurará en breve en el aparcamiento subterráneo de San Roque, ubicado en el centro del municipio. «Aunque seguimos apostando porque la gente use el transporte público para venir a Portugalete, este servicio solucionará muchos de los problemas con los que ahora se encuentran aquellos que vienen por compras, negocios o, simplemente, a visitar nuestra ciudad», señala el alcalde, Mikel Cabieces.
Plaza en la cubierta
La nueva infraestructura tendrá dos accesos con entrada y salida para vehículos y otros cinco peatonales. Su cubierta formará parte de una gran plaza de 3.750 metros cuadrados de superficie. Tendrá 30 bancos, 10 jardineras, 50 luminarias, un área de juegos infantiles y una pérgola. El recinto permitirá salvar a pie una zona con más de 20 metros de desnivel, «ya que al recinto podrá accederse por arriba desde el lateral del polideportivo; y por abajo a través de un acceso especial que se habilitará en la calle Cristóbal Mello y que también permitirá la entrada a vehículos de urgencia y servicios».
El diseño de esta plazoleta destaca por su originalidad. El Ayuntamiento aprovechará el proyecto para renovar la fachada trasera del complejo deportivo. La mitad de su superficie se cubrirá con baldosas con efecto espejo, «que reflejarán la imagen del Puente Colgante». El objetivo es realzar la importancia de la estructura centenaria, que en julio de 2006 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.










