Según los últimos datos actualizados por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat), por cada inmigrante extranjero que llegaba a la Comunidad Autónoma Vasca en 1996, en 2005 se incrementó a 19. Por su parte, el crecimiento de los de origen estatal fue sólo de uno y medio durante este mismo periodo. Conforme a estas progresiones, se entiende que la inmigración extranjera en el País Vasco suponía el 7,7% del total en 1996, estableciéndose en el 48,4% en 2005.
En el inico de ese periodo, el número de inmigrantes recibidos en los tres territorios fue de 11.299 (de los que 10.428 eran estatales y 871 extranjeros). Diez años después, el número total de inmigrantes fue de 33.817 (con 17.419 estatales y 16.398 extranjeros).
En el año 2000, el saldo migratorio de Euskadi arrojó por primera vez un resultado positivo, después de ocho años de registrar pérdida de habitantes. Esta inversión de la tendencia se ha debido precisamente a la entrada de inmigrantes de origen extranjero, porque el número de vascos que abandonaron la Comunidad Autonóma creció durante casi toda la década ya mencionada, salvo en 1997, 2004 y 2005.
Inmigración estatal
En cuanto a los inmigrantes del resto del Estado, los datos del año 2005 muestran un claro protagonismo de los cántabros (2.137), por delante de madrileños (1.947), navarros (1.448), burgaleses (1.406), barceloneses (1.142) y riojanos (1.117).
Diez años antes, Euskadi había recibido a 1.319 personas procedentes de Madrid, 1.246 de Navarra, 1.027 de Burgos, 821 de La Rioja, 816 de Cantabria y 401 de Barcelona. Las zonas de las que menos personas llegaron a la Comunidad Autónoma Vasca en 2005 fueron de Melilla (20), Teruel (23), Cuenca (27) y Guadalajara (31).










