
Esto de la equiparación, es un proceso que como el correo que va y viene, nunca se detiene. Se comienza por cosas lógicas y razonables y se termina en detalles mas bien absurdos y hasta ridículos, y sobre ello me habla en su carta un profesor de inglés llamado Eliseo R. G. al que agradezco los piropos que dirige a mi hijo de tinta china cuyas aventuras por lo visto encantan a sus alumnos.
Ricardo coincide conmigo (copio un párrafo de su carta) «por el uso incorrecto que se hace del idioma español por parte de algunos políticos que dicen los españoles y las españolas, los vascos y las vascas, los catalanes y las catalanas etc., ya que debería predominar el artículo genérico 'los', según las reglas de la Real Academia de la Lengua».
En esto estamos de acuerdo y mas de una vez lo he manifestado en mis comentarios, añadiendo que nunca utilizaré esa formula inflagaitas de españoles/as. Pero a mi comunicante se le ha olvidado ofrecerme su opinión sobre los anglicismos tontorros que están colándonos de matute los de la televisión, empeñados por lo visto -así lo decía Camilo José Cela- en hacernos olvidar el idioma español.
¿Se puede pedir mayor sinsorgada (por no utilizar otro adjetivo mas sonoro) que decir 'fasión' en vez 'de moda'. o llamar a los horarios estelares de la televisión 'prime time' (pronunciado praim taim para mas recochineo) o hablar en las informaciones deportivas de la final jugada entre cuatro equipos llamándola 'final four' (y pronunciando 'fainal for')?. Y podría seguir enumerando anglicismos sinsorgos, giliflautas e innecesarios, pero con estos dimes y diretes se me acabó el espacio disponible. Lo siento porque aún me quedaban unos cuantos muy buenos.










