
Este verano han sido muchos los vizcaínos que se han decantado por el tren para desplazarse a su lugar de veraneo. Este ritual ha cumplido las expectativas de Renfe, que ha registrado índices de ocupación similares a los del año pasado. Esta vez, sin embargo, se ha producido un factor determinante que ha influido en el volumen de pasajeros. «Al empezar agosto un miércoles, la mayor cantidad de viajeros se ha desviado al viernes, por lo que hemos estado muy tranquilos», observan desde la compañía.
Galicia, Madrid, Barcelona y, sobre todo, Málaga han sido los destinos más reclamados entre sus usuarios. Debido a la fuerte demanda en este periodo, la empresa ferroviaria se vio obligada a incorporar más vagones a los trenes, hasta duplicar e incluso triplicar el número de plazas en los distintos desplazamientos.
Sin duda la jornada más frenética se vivió el viernes 27 de julio, fecha en la que gran parte de los vizcaínos comenzaban sus vacaciones. Ese día el ferrocarril 'Picasso' con destino Málaga vio incrementado su número de viajeros hasta alcanzar el triple de los habituales. El convoy que se dirige a la Costa del Sol es uno de los productos estrella de la compañía: «En verano este tren se llenaría todos los días si pusieran más servicios a la semana», reclama un trabajador de la compañía que coge este mismo tren para salir de vacaciones todos los años.
Sin aglomeraciones
El transporte por carretera tampoco ha descansado, aunque la terminal de autobuses bilbaína ha vivido el arranque vacacional con más tranquilidad de otros años. «No hemos tenido tantas aglomeraciones», señala el responsable de tráfico de Termibús. A pesar de que durante estos días se producía una de las mayores operaciones salida del año, la terminal bilbaína ha disfrutado de una relativa calma que sus empleados han agradecido.
Al coincidir los desplazamientos de los que comenzaban sus vacaciones con quienes a su pesar las daban por terminadas, todo hacía pensar en el tumulto de maletas y personas a las puertas de los autobuses. Pero lo cierto es que las distintas compañías han echado en falta las largas colas en las taquillas de otros años, ya que el hecho de empezar mes a mitad de semana «ha hecho que la gente viaje de forma más escalonada», justifican fuentes de Continental Auto. «Aunque en algunos de los trayectos hemos llevado los coches completos, lo cierto es que mucha gente habrá trabajado hasta el 1 de agosto, con lo que se ha notado mucha menos gente que en otros años», añaden las mismas fuentes.
No es la primera operación salida en la que la tranquilidad es la nota dominante en la estación de autobuses de Bilbao. «En los últimos años la gente aprovecha para salir de vacaciones cuando los chavales dejan el colegio, entre los meses de junio y septiembre. Así que no se nota tanta demanda en una fecha concreta, sino que está más repartido», señala Daniel Martínez, de la compañía Alsa.
A pesar de que el periodo de mayor actividad fue el último fin de semana de julio, todavía el viernes pasado salían los últimos rezagados desde las terminales de Termibús y Renfe. La compañía ferroviaria tuvo que triplicar de nuevo el numero de plazas en alguna de sus líneas, caso del 'Picasso' Bilbao-Málaga o los trenes que partían hacia Galicia, llegando hasta los 2.000 viajeros.
En la terminal de Garellano, el ir y venir de los autobuses se mantuvo «en la línea de siempre», con algún refuerzo en los viajes a la zona levantina y Madrid.










