Y en ambos juegos he observado la transformación sufrida por el argot deportivo a través del tiempo. Lo del fútbol lo entiendo porque se trataba de un deporte importado de Inglaterra con sus nombres ingleses y en aquellos tiempos en que no existía la televisión con su manía 'giliflautas' de usar vocablos ingleses, aunque no vengan a cuento, es lógico que dichos nombres se castellanizasen.
Durante mi trabajo de documentación para escribir la historia del Athletic, titulada 'San Mamés la Catedral', pude comprobar que en sus balbuceos, el fútbol empleaba palabras como 'foot-ball', 'match', 'eleven' (once), 'back' (defensa), 'forward' (delantero) o 'referee' (arbitro), denominaciones que desaparecieron sustituidas por el argot que se usa hoy en día.
En cambio en el deporte de la pelota no ha ocurrido lo mismo, porque hace un siglo, se utilizaban las auténticas palabras castellanas que sirven para definir el juego, las rayas, los utensilios y aun alguno de los servidores del frontón, palabras que ya nadie conoce. Véanlo por ejemplo en esta gacetilla del 14 de febrero de 1884: «Se están ultimando dos partidos de pelota a 'blé' y a mano. El primero se cree que será el de Pola con la derecha contra Chirlora y el segundo el de Chiquito de Eibar contra Pola, mano a mano a sacar los dos fuera del escás».
Y aún podría yo añadir al 'blé' (deporte en que se lanza la pelota contra la pared) y al escás (rayas del frontón) otras dos denominaciones que he encontrado en las gacetillas de antaño: chistera, que es la pala de tiras de madera para jugar a la pelota, y la del tenedor, que es el sirviente del frontón encargado de detener la pelota cuando va rodando por el suelo.










