
LOS DATOS
La sensación es que «hace frío» y los termómetros confirman la queja: mientras el fin de semana pasado fue un típico extracto de agosto, ayer hubo entre 15 y 20 grados y, por la noche, apenas diez. La explicación de la agencia vasca de meteorología es que «nos ha alcanzado un frente frío». Una masa de aire «que dejó abundantes precipitaciones y ha hecho descender las temperaturas de forma notable». Una ráfaga que, además, dibujó caras de asombro. Rostros como el de Volkert Engelsman, su esposa Britt y sus tres hijos, que vinieron desde Holanda hasta las playas de Vizcaya y se toparon con el sirimiri en lugar del sol esperado. Así paseaba esta familia ayer por la tarde en Atxabiribil, Sopelana, congraciándose con el grisáceo paisaje -«¿esto es una maravilla!»-, pero guarecidos por sus chubasqueros.
No hubo tantos valientes como ellos que se atrevieran a acercarse al mar. La previsión para hoy tampoco es buena: el cielo estará muy nuboso y se esperan precipitaciones durante la mayor parte del día. Si bien la tarde augura cierta mejoría, «las temperaturas no superarán la barrera de los veinte grados» que, por la noche, bajarán hasta los quince.











