Pese al incidente, el Ayuntamiento no se plantea endurecer la normativa que rige la posesión de animales domésticos. Según Loroño, «las estadísticas nos indican que la ordenanza es más que suficiente». El Consistorio getxotarra ha impuesto 217 multas a dueños de perros desde 2005. El motivo más común es por llevarlos sueltos o sin bozal. Sólo una de esas sanciones tramitadas se debió a un ataque. Ocurrió en enero de 2006, y la dueña de la mascota tuvo que hacer frente a una multa de 5.000 euros por obviar las medidas de seguridad obligatorias y de forma reincidente.










