Dulanto todavía recuerda muy bien el accidente: «Francis murió de agotamiento, cuando le cayó una tromba de agua encima. Quedó colgando sin vida a unos diez metros de un pozo. Si hubiera llegado hasta él, se habría salvado».
El médico, que también es espeleólogo, relata que una tormenta sorprendió a Zamora en la sima AN-3. «El agua puede provocar accidentes. Hay que tener en cuenta que en las cavidades entra muchas veces congelada. Si te mojas, puedes sufrir una hipotermia, como en el caso de Zamora».
El presidente de la Sociedad de Medicina de Auxilio en Cavidades explicó que en la zona también han ocurrido otros accidentes de menor importancia. «Pero nunca ha vuelto a ocurrir nada grave. Hay que pensar que la gente que explora esas cavidades suele ser experta. Aunque luego, como le pasó a Annette, puedes tener mala suerte».







