Los homínidos aparecieron en África hace algo más de 6 millones de años cuando una especie de chimpancé se levantó sobre sus dos patas traseras. Si lo definitorio de los homínidos es la bipedación, lo propio de los homínidos del género 'Homo' es la fabricación de herramientas. El primer creador de útiles fue 'H. habilis'. Eran toscas y de piedra, pero marcaron el inicio de un desarrollo tecnológico que ha derivado con el paso del tiempo en las naves espaciales, los ordenadores, las prótesis... La idea imperante hasta ahora era que 'H. erectus', al que se considera antepasado nuestro, era descendiente de 'H. habilis', a su vez descendiente de un homínido anterior todavía no identificado. Los dos fósiles presentados en 'Nature' apuntan a que no fue así.
El pariente perdido
Los restos proceden de la llamada Formación Koobi Fora, el este del lago Turkana (Kenia), donde fueron encontrados en 2000. Uno corresponde a la mandíbula superior de un 'H. habilis' que vivió hace 1,44 millones de años, fecha que es la más reciente para un fósil de esta especie. La otra es un cráneo muy bien conservado de 'H. erectus', de hace 1,55 millones de años y que plantea nuevos interrogantes sobre este homínido. De las dataciones, los investigadores concluyen que las dos especies convivieron en África oriental durante cerca de medio millón de años.
La mandíbula de 'H. habilis' demuestra, según el equipo dirigido por Fred Spoor, de la Universidad de Londres, y sus colaboradores, que las dos especies fueron hermanas. Los investigadores creen que el último ancestro común entre esas dos especies vivió en África entre hace 2 y 3 millones de años. El problema para dar con ese pariente perdido es que en África son muy raros los estratos de esa época con restos bien conservados de mamíferos.
Los investigadores sospechan que las dos especies convivieron sin problemas a orillas del lago Turkana, como hoy lo hacen chimpancés y gorilas en algunas zonas. A partir de los dientes y mandíbulas, afirman que la dieta de 'H. habilis' era preferentemente vegetariana, mientras que la de 'H. erectus' incluía mayores cantidades de carne y grasa animal. Compartían ecosistema, pero sus objetivos alimenticios eran diferentes. ¿Y nosotros de cuál descendemos? «Todas las pruebas -explicaron ayer los autores- sugieren que 'H. sapiens' evolucióno de 'H. erectus', posiblemente a través de una forma intermedia».
El nuevo cráneo de 'H. erectus' es muy pequeño. La diferencia entre esta calavera y otra mucho más grande encontrada en Olduvai (Tanzania) es equiparable a la que se da entre las hembras y los machos en los gorilas. El diferente tamaño entre los dos sexos de la misma especie era grande entre nuestros más remotos antepasados y se considera un rasgo primitivo en la evolución de los homínidos. Que se dé en 'H. erectus', como parece indicar este cráneo, implica que este homínido no era tan humano como se pensaba hasta ahora.







