Momento del despegue del transbordador. /REUTERS
El transbordado espacial Endeavour despegó a últimas horas de la tarde de ayer, media noche en España, desde el Centro Kennedy, en Florida, rumbo a la Estación Espacial Internacional. Ésta es la segunda misión del transbordador este año hacia la ISS para continuar con su construcción.
La NASA confía en que el éxito de la misión ayude a olvidar una reciente revelación sobre astronautas ebrios durante los vuelos espaciales y el sabotaje de una computadora que debía ser transportada por Endeavour. Estos reveses para la imagen de este cuerpo de élite ocurrieron pocos meses después del arresto de una astronauta celosa por agresión e intento de secuestro de una rival.
Para mejorar su imagen, la agencia espacial cuenta sobre todo con el efecto mediático de la presencia en la tripulación, formada por siete miembros, de Barbara Morgan. Esta mujer era la suplente de Christa McAuliffe, muerta en el accidente del Challenger en enero de 1986 y quien debía ser la primera profesora en ir al espacio.
Más de 20 años después del accidente, Morgan, de 55 años y maestra de escuela primaria antes de incorporarse al cuerpo de astronautas en 1998, retomará el puesto de McAuliffe para convertirse en la primera maestra de escuela que orbitará la Tierra.
Una misión de once días
El objetivo de esta misión, la vigésimosegunda hacia la ISS, es llevar y unir a la estación una nueva sección metálica de 1,58 toneladas y del tamaño de un pequeño automóvil, que extenderá su esqueleto. Una vez concluidas las tareas, la estación medirá 108 metros.
Los astronautas sustituirán también uno de los cuatro giroscopios defectuosos de la estación e instalarán una plataforma exterior de almacenamiento, de unas 3,3 toneladas. El Endeavour transporta, además, un módulo presurizado que contiene 2,7 toneladas de suministros, víveres y equipos.
La tripulación emprenderá tres salidas espaciales de seis horas y media cada una, en equipos de dos astronautas cada vez, en esta misión de 11 días que probablemente sea alargada tres días, después de que se pruebe el nuevo sistema de transferencia de electricidad de la ISS al transbordador. En ese caso, habría una cuarta caminata espacial.
La agencia espacial prevé al menos 12 vuelos más de transbordador -dos más en 2007- para terminar la construcción de la estación de aquí a 2010, año programado para la retirada de la flota de transbordadores. La ISS es un proyecto de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 países, entre ellos España, y se considera esencial para preparar, en particular, futuras misiones habitadas a Marte.