La laringitis que le ha afectado en las últimas semanas le había obligado a cancelar los conciertos que tenía previsto ofrecer en Castellón, Girona, Huelva y Cádiz, y además hacía temer lo peor para los siguientes bolos que figuraban en su apretada agenda de verano.
Al final, tal y como se había anunciado, el cantante actuó el martes en Maó ante cerca de 4.000 personas. Sin embargo, debido a las secuelas de la laringitis, su actuación no superó los cincuenta y cinco minutos y la docena de temas interpretados, lo que levantó las protestas de un público que esperaba disfrutar de un concierto mucho más largo.
Bosé tiene preparado para mañana otra actuación en la ciudad deportiva de Alicante. Después, el cantante tiene contratadas otras nueve galas antes de llegar a su cita con la capital vizcaína, que se enmarca dentro de la gira de presentación de su disco 'Papitour'.









