
Por otra parte, el diseño de los modernos vampiros resulta atractivo en varios aspectos, visto y comprobado lo nutritivas que resultan las vísceras desparramadas, en una especie de más difícil todavía, que el espectador debe aceptar en su profusa acumulación del 'gore' más pestilente que quepa imaginar, puesto que el 'mariachi' Rodríguez orquesta la trama en clave de 'thriller', acumulando secuencias límite, aliñadas con casquería a manta.
De ahí que aunque pulse, como en su controvertida 'Sin City', gran variedad de registros expresivos (horror, humor, romanticismo, surrealismo, erotismo), a través de personajes que nos van introduciendo en una espantosa pesadilla, la película funciona sólo a ráfagas, fundamentalmente mientras describe las acciones vengadoras de una tremebunda Rose McGowan, verdaderamente espléndida en su papel de 'mata zombies'.






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