Aunque también apuntó que este problema «es el reflejo de muchas cosas que se están haciendo desde la comisión sin contar con los agricultores».
Fernández también desconfía de que «arando más profundo se pueda controlar la plaga» y opina que «se deberán tomar medidas muy drásticas» para acabar con el problema que existe, actualmente, en Castilla y León.
Además, desde la comunidad castellanoleonesa se calcula que hay por encima de 200 casos de tularemia (enfermedad transmitida por los topos y las ratas) y que, aunque se está tratando de minimizar el problema existente con los topillos, «es bastante grave».





