Según ha informado la Guardia urbana, sobre las cinco y media de la madrugada, una unidad de la Policía Municipal que se encontraba en la calle Hurtado de Amézaga en apoyo a una intervención de bomberos, observó cómo un vehículo circulaba por el carril bus-taxi. Ante la obstrucción del camión de bomberos, el conductor intentó cambiar el sentido de la marcha y los agentes, al observar la infracción, le ordenaron que se detuviera, a lo que éste hizo caso omiso.
En ese momento, el joven realizó una maniobra violenta, aceleró y huyó del lugar a toda velocidad, obligando a uno de los agentes a apartarse para evitar ser atropellado, sin que pudiera evitar que una de las ruedas le pasara por encima del pie.
Los agentes salieron en su persecución, sin que le pudieran dar alcance al rebasar el vehículo huido los semáforos en rojo hasta la Plaza Circular, donde de nuevo hizo caso omiso a la orden de detención de otra unidad de la Policía Municipal e intentó atropellar a otro agente.
El vehículo tomó entonces la calle Navarra, en dirección al Casco Viejo, hasta detenerse en la Plaza Unamuno tras colisionar contra un buzón de correos. En ese momento, el conductor huyó del lugar a pie, mientras que el copiloto, de 22 años y que no portaba documentación, fue identificado en comisaría y puesto en libertad. El conductor del turismo fue localizado escondido en el pórtico de la iglesia San Nicolás, por lo que se procedió a su detención acusado de desobediencia e intento de atropello a los agentes.
Por otro lado, un hombre de 42 años e iniciales J.G.G.L. fue detenido anoche en Bilbao por un presunto delito contra la seguridad del tráfico. El arrestado colisionó con su vehículo contra la fachada de Euskotren en la calle Askao y, tras ser sometido a las pruebas pertinentes, arrojó una tasa de alcohol en sangre que triplicaba la permitida.










