
Desde Roma, la oficina de prensa de los Verdes, que forma parte de la coalición de Gobierno de Romano Prodi, aclaró ayer que la visita de Bulgarelli es «una iniciativa individual y no es una iniciativa oficial del partido». Un portavoz prefirió no entrar en valoraciones sobre la presencia y declaraciones del senador en el acto, que suele ir por libre en algunos asuntos y, aunque no es muy conocido, lleva la etiqueta de disidente del partido. Simplemente señaló que «sigue desde siempre los problemas del País Vasco».
Bulgarelli es un viejo simpatizante de la izquierda abertzale, ha participado en algunos de sus actos y conferencias en los últimos años e incluso ha acudido a la Audiencia Nacional a mostrar su solidaridad a imputados con ocasión de comparecencias. Llegó a declarar como testigo, en septiembre de 2006, en el macrojuicio contra el supuesto entorno de ETA, para asegurar que en sus encuentros con acusados de pertenecer a 'Xaki', presunto aparato internacional etarra, éstos se presentaban como miembros de Batasuna sin ninguna relación con la banda. En 2002, al poco de estrenarse como parlamentario en su país, presentó protestas y preguntas sobre la ilegalización de Batasuna, y participa en actos que la izquierza abertzale organiza periódicamente en Italia para buscar apoyos, sobre todo con Álvarez pero también con el propio Otegi.
Ayer, tras pasar una hora en Martutene con el líder abertzale, aseguró que su condena «es preocupante» y pidió la intervención de la UE y las instituciones europeas para retomar «de forma urgente el proceso de paz» y evitar que pase «a segundo plano» por motivos electorales. Dijo que había visto a Otegi «bien y con mucha fuerza».
Amenazas
Bulgarelli, diputado en la pasada legislatura y senador en la actual, es una de las voces del ala de los Verdes más cercana a la extrema izquierda. Este partido obtuvo en 2006 el 2,1% de los votos en el Parlamento -780.000 papeletas- y el doble en el Senado, donde concurría en coalición con Comunistas Italianos y Consumidores Unidos. En Italia, con un sistema electoral muy representativo, esto se traduce en 16 diputados y 6 senadores, más 2 europarlamentarios. La línea oficial más visible de los Verdes es ecologista y moderada, así como sus líderes más conocidos -el ministro de Medio Ambiente, Alfonso Pecoraro Scanio-, pero también acoge corrientes próximas a partidos comunistas y a centros juveniles de izquierda. Dentro de este área, Bulgarelli se ha distinguido por su apoyo a la causa palestina, a las protestas contra las bases norteamericanas y sobre todo por ser el único 'verde' que se asoció a los dos senadores comunistas que en marzo colocaron a Prodi al borde de la dimisión, tras rechazar la Cámara con sus votos la continuidad de las tropas en Afganistán. De hecho, Bulgarelli amenazó con suspenderse de su partido.







