
Sólo en Euskadi, existen más de 300, distribuidos tanto en la líneas propiedad del Ministerio de Fomento como las del Gobierno vasco. Por operadores, Euskotren, con 151, es el que más posee, seguido de Feve, con casi un centenar, y Renfe, que apenas llega a los sesenta. Esta realidad difiere mucho en función del territorio. El que mejor parado sale, con alrededor de cuarenta, es Álava, sobre todo, porque por sus fronteras no circula ni Euskotren ni Feve, sólo Renfe, en servicios de media y larga distancia -en el caso de Renfe, el gestor del trazado es el Adif, Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, ente dependiente del Ministerio de Fomento-.
Desde que Magdalena Álvarez tomó posesión de la cartera en 2004 e impulsó un Plan de Seguridad en Pasos a Nivel con una inyección de 1.300 millones de euros, catorce han sido los cruces eliminados en la comunidad, la mayoría en Álava ya que en Vizcaya, por ejemplo, sólo se ha suprimido uno. Sin embargo, en el conjunto del país, se han eliminado 431 y elevado la protección en 261, según los últimos datos oficiales publicados por Fomento. Respecto a Álava, una de las últimas actuaciones ha tenido lugar en Llodio, donde se han quitado todos los pasos que había en la ciudad.
Planes de futuro
La situación más compleja se vive en Vizcaya, donde sus habitantes tienen que convivir con los 101 cruces ferroviarios de Euskotren, los seis de Renfe y los 98 de Feve. Además, hay que sumar los dos pasos que aún tiene el trazado de Metro Bilbao a su paso por Getxo y Urduliz. Sobre la mesa del ministerio, según recoge una respuesta parlamentaria del Congreso de los Diputados, se encuentran los proyectos de supresión de 37 pasos -31 de Feve y los 6 de Renfe-. No existen plazos, pero algunas obras, como el soterramiento de Feve a su paso por el centro de Bilbao, ya han comenzado. Respecto a la actuación del Ejecutivo central en Guipúzcoa, ésta se limita a suprimir 14 barreras.
La red ferroviaria de Cercanías de Euskotren también está cambiando su imagen con actuaciones como el soterramiento de Durango o los pasos elevados construidos en el valle del Txorierri. Desde 2001, según explicaron fuentes de Euskal Trenbide Sarea, el gestor ferroviario vasco, se han eliminado 33 cruces, muchos de ellos entre el año pasado y el presente ejercicio.
Ahora, todas las miradas se dirigen a los planes plurianuales aprobados tanto por el ministerio como por el Departamento de Transportes del Ejecutivo autónomo. En el primer caso, el objetivo pasa por la supresión de 1.931 pasos y la mejora del grado de protección de 1.833. Todo ello en un plazo que culmina en 2012 y una inversión superior a 1.300 millones de euros. Respecto a la pretensión del Gobierno vasco, recogida en el plan estratégico Euskotren XXI 2007-2012, ésta se resume en la supresión de 45 barreras y un coste estimado de 50 millones.








