
DE CERCA
-Espero que no seas supersticioso ¿Es el presentador número 13 del formato español de 'La ruleta de la Suerte'!
-¿No tenía ni idea! Sabía que ha habido muchos presentadores a lo largo de su historia. Pues mira, ¿el número de la mala suerte y la edición que mejor está yendo!
-Sí, el programa ha sido un bombazo. ¿Dónde reside el secreto?
-Tiene varios. Uno es haber puesto el programa en un hueco donde sólo había magacines de mañana y 'La ruleta ' ha sido una alternativa. Teníamos dos opciones: o pegarnos una torta impresionante o triunfar como la Coca-Cola. Está dirigido a todo tipo de público, desde niños hasta la gente mayor.
-¿Cuánto porcentaje de ese éxito se debe a su presencia?
-No creo que yo sea importante, y no es falsa modestia. Cualquier presentador de entretenimiento que lo haga más o menos bien podría haber cogido este programa. Para mí era un caramelo y estoy contento por cómo lo estoy llevando.
-¿Tranquiliza a los concursantes antes de grabar?
-Sí, siempre hablo con ellos, les pongo la mano en el hombro les viene muy bien. Intento que sean uno más del equipo y les explico todo lo referente al concurso, aunque ya suelen ver el programa y no necesitan mucha explicación.
-Ha dicho que se jubilaría haciendo el programa y que aspira a estar en antena 24 años como ocurre con algunos presentadores de Estados Unidos. ¿No cree que acabaría harto?
-Tendría que hablar con el presentador de allí para ver cómo lo lleva , porque hacerlo durante 24 años ¿Buff! Estoy convencido de que tantos años no, porque en España ningún programa ha durado más de diez. Lo bueno es que voy a poder compaginarlo con otros programas para romper un poco la monotonía. Por ejemplo, en septiembre u octubre estrenaré un nuevo programa que se llama 'Extreme makeover'.
-¿No hay veces que, cuando está muy clara la respuesta y el concursante no cae en la cuenta, le entran ganas de decirle: '¿Pero hombre, si es esto!'?
-Entiendo que se pongan nerviosos, pero a veces se les pone el nubarrón encima y no hay manera. Intento quitar hierro al asunto con cachondeo. Pero viene bien que pasen esas cosas, porque se producen situaciones graciosas.
-¿Le ven sus hijos en la tele?
-¿Sí! Como lo echan a la hora de comer, siempre me ven.
-Esa camisa metida por dentro del pantalón dejando la otra mitad por fuera que lucía en los primeros programas creó tendencia...
-¿Ja, ja! No, ya no lo llevo. Lo vi en una revista de moda italiana que se llama Colezzioni. Me hizo gracia, por romper un poquito.
-¿Muchos le han copiado el estilo!
-Sí, no imaginaba por nada del mundo que tendría tanta repercusión. Mira, acabo de estar tres días en Cádiz y he visto cantidad de chavales jóvenes así vestidos. Me decía: ¿Joe, qué pasada!
Nada de pasarelas
-Siempre luce atractivo. ¿Se cuida mucho?
-No te creas, con el curro, el niño y los viajes no me está dando mucho tiempo a dedicarme a mí mismo y a ir al gimnasio. Como este verano tengo que trabajar, no me preocupa la operación bikini.
-¿Qué tal lleva la popularidad?
-A veces es un poco agobiante, pero tengo que decir que siempre es todo en positivo. Nunca me ha parado nadie para decirme: 'Oye, qué mal lo haces' o algo así.
-No faltarán los piropos...
-Sí, hay de todo. Pero los que más ilusión me hacen son los de los niños y la gente mayor. Me agrada mucho que un señor me pare por la calle y yo vea en sus ojos que mi programa le entretiene y le gusta de verdad.
-Fue profesor de Educación Física. ¿Qué le dicen tus ex alumnas?
-He coincidido con algunas en Vitoria. Ya son mayores, porque les dí clase con 12 años. Están encantadas y muy orgullosas.
-Fue Míster España. A ver, dé una alegría a sus fans. ¿Volverá a lucir palmito sobre la pasarela?
-No. Tengo 34 años y pocas pasarelas hay para esa edad. Además, no tiene nada que ver el tipo de hombre que se llevaba cuando yo era modelo y el de ahora. Ya no coincide con mis características.







