Desde el Gobierno vasco no dudan de que esta destructiva especie acabará por extenderse por toda la comunidad. Tomás Epalza, director de Aguas del Gobierno vasco, afirma que la propagación «es absolutamente inevitable. Vivimos en un país que no está en la Luna. El mejillón viene desde el Caspio, ha saltado a Estados Unidos, ha llegado a Europa, está en el Ebro...».
Epalza indica que la posición más realista pasa por aceptar que la especie va a instalarse en Euskadi y prepararse para convivir con ella. «Desgraciadamente, sabemos que a nivel científico tampoco se ha encontrado nada eficaz para combatir al mejillón cebra y tampoco contamos con depredadores naturales que le ataquen. Por tanto, sólo queda intensificar los controles para que la red de saneamiento y abastecimiento sufra lo menos posible».
La Confederación Hidrográfica del Norte, respecto al caso concreto de Lareo, explica que si hay algún momento en el cual con las técnicas y procedimientos actuales «se pueden eliminar la amenaza es ahora, por su baja incidencia».







