
El representante del artista, Terri Robson, explicó desde Londres que Pavarotti pasa sus vacaciones en su villa de la colina de San Bartolo, en Pesaro, y su médico, durante una de sus visitas, notó la fiebre y aconsejó ingresarlo para someterlo a análisis. Así que fue ingresado en el área oncológica del Policlínico de Módena. Su mujer, Nicoletta Mantovani, acudió a visitarle al mediodía y pactó el comunicado de prensa con el centro, pero no hizo declaraciones al salir. Sólo trascendió el comentario de una de las enfermeras que le han tratado: «Tiene muchas ganas de estar bien, ha hablado con nosotros y nos ha dado las gracias por nuestro trabajo». También pasó luego su hija Cristina, una de las tres de su anterior matrimonio con Adua Veroni. «Sabéis ya todo», se limitó a decir.
La última aparición pública de 'Big Luciano', como se le llama en Italia, fue hace apenas un mes, aunque fue sólo una conexión telefónica con un festival de Ischia, en Nápoles. Se mostró alegre y expansivo, como siempre, y reveló que estaba preparando un nuevo disco de dúos 'Pavarotti and friends'. «Vivimos con alegría, no nos encerramos en la tristeza, Luciano es una persona optimista», dijo su esposa en el acto sobre la lucha contra la enfermedad.







