
-¿Qué le ha impulsado a probar suerte como actriz?
-El mundo de la televisión me apasiona. Jugaba con la idea de ser actriz y también cantante. Ya fue un paso grande entrar en 'Channel nº 4', con Ana García Siñeriz y Boris Izaguirre, que para mí son dos grandes, cada uno a su manera. He empezado la grabación de la serie un poco tensa, pero los actores me están apoyando mucho. Y también me ha servido como entrenamiento intervenir en los monólogos de La Sexta.
-En la serie interpreta a una mujer, Laura, desengañada de los hombres...
-Su marido le ha sido infiel y está harta de ellos. Es un personaje que tiene mucho carácter. Yo también soy una mujer con temperamento, pero no trato a los hombres así.
-Habrá actores que la acusen de intrusismo.
-He llegado a la grabación con miedo por si mis compañeros, grandes actores decían 'qué hace ésta aquí'. Pero su trato ha sido magnífico. Intento entrar de puntillas y respetando a los profesionales.
«Todo me lo curro»
-¿Ser uno de los personajes asiduos del papel couché la ha ayudado a entrar en la televisión ?
-Empecé a aparecer en las revistas porque me enamoré. A mí el amor me ha arrastrado en todos los aspectos de mi vida. Me casé con una persona maravillosa a la que quiero y que es el padre de mi hija, y eso provocó que saliera en los medios. Tiene sus inconvenientes, pero también sus ventajas. Antes de 'Channel nº 4' me habían ofrecido muchos proyectos en el medio y durante diez años he dicho que no. El mundo rosa o lo manejas tú o te maneja, y lo que intento, dentro de lo que cabe, es llevarlo a mi terreno.
-Los programas del corazón son muy criticados pero también tienen bastante audiencia. ¿Qué le parecen?
-Se ha perdido el respeto y el rumor se ha convertido en noticia. La culpa es del dinero, por el que la gente es capaz de hacer lo que sea.
-En 'Channel nº 4' también se hacen incursiones en temas del corazón...
-Sí, pero desde el respeto y defendiendo a los profesionales.
-¿Seguirá también en el mundo de la moda?
-Voy a hacer mi cuarta colección de trajes de flamenca. No lo hago por capricho, es que tengo muchas inquietudes. Trabajo muy duro. Este año he llegado a coger diez aviones a la semana. Nunca me han regalado nada, todo me lo curro.
-¿Qué le parece la polémica sobre las tallas de la ropa?
-Yo soy una mujer con curvas y no utilizo la talla 36 para mis vestidos de flamenca, pero entiendo que en las pasarelas haya modelos delgadas. A mí me costaría ver en Cibeles una talla 42, aunque sea la mía.







