35 policías vigilarán a diario Portugalete. No sólo perseguirán los actos vandálicos y los robos, sino que velarán también por el normal desarrollo de los actos organizados y obligarán al cumplimiento de las ordenanzas municipales. «Las terrazas deberán respetar los horarios y no se podrá vender comida en las calles», advirtió ayer el concejal de Cultura y máximo responsable de la guardia urbana, Mikel Torres.
Desde hoy se amplía también el dispositivo de limpieza. Casi medio centenar de personas cuidarán la imagen de la villa en los recintos festivos. 35 operarios barrerán las calles, seis jardineros atenderán las zonas verdes y otros tantos empleados limpiarán los aseos de La Canilla.









