La empresa de Calabasas (California), que con 25.000 empleados y más de 500 oficinas contabiliza la quinta parte de todas las hipotecas de EE UU, se encuentra con que los bancos están cortando la línea de crédito y los temerosos inversores no le compran los paquetes de préstamos que emite en bonos. En lugar de bajarles el precio ha preferido quedárselos en cartera hasta que se calme un poco la situación. Lo malo es que su consejero delegado, Angelo Mozilo, declaró el pasado 24 de julio que no espera un repunte hasta el 2009.
La crisis de liquidez en los mercados por el 'pinchazo' del sector inmobiliario se mantendrá a corto plazo o «incluso puede empeorar» si continúa la caída de los precios de la vivienda, lo que reduciría sus márgenes y aumentaría el coste de sus créditos, explicó en un escrito remitido a la SEC, el regulador bursátil norteamericano.
El gigante hipotecario ha perdido un tercio de su valor en lo que va de año, pero por el momento asegura que no está en problemas porque dispone de 46.000 millones de liquidez a los que echar mano, pero «el impacto potencial es desconocido», advirtió. Su lista de morosos alcazaba a final de junio un 3,7%, más del doble que un año antes.
«Estamos esperando una depreciación inmobiliaria como nunca ha habido, a excepción de la gran depresión», vaticinó Mozilo el mes pasado. A algunos analistas lo que más les mosquea es que desde mayo ha vendido sus propias acciones a un ritmo frenético. Y aunque ello responde a un acuerdo prefijado, «digan lo que digan, cuando el consejero delegado corre a las colinas es hora de preocuparse», señala George Gutowsky, analista de Seeking Alpha.
Quiebra de HomeBanc
El goteo de entidades de crédito que quiebran en EE UU no cesa. La última víctima en caer ha sido HomeBanc, que ayer se declaró en suspensión de pagos. La semana pasada anunció que planeaba abandonar el negocio hipotecario ante su incapacidad para obtener crédito de sus fuentes de financiación.
«Es increíblemente desafortunado que una entidad como HomeBanc se haya convertido en víctima de un desastroso deterioro del mercado», se lamentó su presidente y consejero delegado, Kevin D. Race. Según explicó, las dificultades en el negocio hipotecario han sido «dramáticas».









